El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha realizado algo histórico este verano. Ha dilatado el existente Monumento Nacional Papahanaumokuakea, en Hawai, para crear la mayor área marina protegida del mundo con un total de un millón y medio de kilómetros cuadrados. El área se encuentra ubicada en el noroeste del archipiélago.

 

Obama, nacido Honolulu (Hawai),  ha recogido el legado de otros presidentes anteriores ya que este espacio, en mucha menor medida, había sido protegido en 1909 por Theodore Roosevelt. Posteriormente, en 2006, por George W. Bush y en 2010 había sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Desde la Casa Blanca remarcaron que esta ampliación cuadriplica la extensión original de la reserva – 360.000 kilómetros cuadrados -y ofrece protección a cerca de 7.000 especies marinas, algunas de ellas en peligro de extinción, como las tortugas, las ballenas o el mismo coral negro.

Estados Unidos ha prohibido la explotación de todo tipo de recursos, como la pesca comercial o la extracción de minerales, aunque hay que recordar que a las poblaciones nativas sí se les permitirá seguir pescando con un permiso especial.

Así, el Monumento Nacional Papahānaumokuākea tiene además una gran importancia histórica y cultural, según la Casa Blanca, ya que  es considerada un lugar sagrado para la comunidad nativa de Hawai.

El presidente estadounidense este verano en su visita a la zona habló sobre el futuro: “Esperamos que de aquí a 20 años, 40 años, 100 años, éste sea un lugar en el que la gente aún pueda venir y comprobar cómo se ve un lugar que no está superpoblado ni destruido por los humanos”. Éstas fueron sus palabras en la inauguración del Congreso Mundial de la Naturaleza que se celebró el pasado agosto en Hawai.

Este lugar tiene un especial significado para los hawaianos, ya que consideran que Papahānaumokuākea “encarna el vínculo de parentesco entre los hombres y la naturaleza, cuna de la vida y tierra de albergue de los espíritus de la muerte”.

El gobierno de Estados Unidos ha admitido que se trata de un enorme desafío proteger, vigilar y gestionar estos 1,5 millones de kilómetros cuadrados. Por este motivo, a día de hoy todavía no se ha articulado de manera categórica el sistema, así que se irá formalizando en función de la evolución del lugar.

 

CÓMO ES: 7.000 ESPECIES

Papahānaumokuākea alberga una gran variedad de vida. Podemos destacar más de 7.000 especies marinas -algunas de ellas en peligro de extinción, como la tortuga verde o la foca monje de Hawái, así como el coral negro-. Además, habitan 14 millones de aves marinas, que representan unas 22 especies.

De esta manera se ha proporcionado protección adicional para los arrecifes sumergidos, los montes marinos y las islas hundidas.

Esta reserva contiene una diversa fauna de aguas profundas, con hallazgos destacables en los últimos años, ya que se ha descubierto por ejemplo una especie de pulpo a 4.300 metros de profundidad.

El pasado año, a más de 2.000 metros de profundidad, se halló  la mayor esponja conocida. También hemos de destacar que se encuentra la especie marina más longeva en el mundo, un coral negro que puede vivir más de 4.500 años, además de la mayor gorgonia –descubierta aquí a más de 1.300 metros de profundidad-.

Además, hemos de resaltar las especies en peligro de extinción como la tortuga verde (Chelonia mydas), la foca monje de Hawái (Monachus schauinslandi ) y el ánade de Laysan (Anas laysanensis), que está considerado como el pato más amenazado y del que, al parecer, quedan solo 500 ejemplares.

EL PUNTO PENDIENTE: EL USO MILITAR

No obstante, a pesar de que la noticia es magnífica todavía queda un ‘pero’ pendiente. El texto en el que se basa la ampliación de esta zona marina deja todavía vía libre al uso militar. Esto es, las prohibiciones fijadas no se aplican a las diferentes actividades de las Fuerzas Aramadas Estadounidenses.

EL PEZ OBAMA

Como curiosidad, hemos de reseñar que los científicos han querido homenajear este gesto de Barack Obama por proteger la naturaleza con la ampliación de  Papahānaumokuākea y han puesto su nombre a nuevo pez.

Esta especie marina (del género Tosanoides) es de color naranja y rosa y fue descubierta a más de 90 metros de profundidad. Se trata del único pez conocido que vive solamente en Papahānaumokuākea.

El acto de obsequiar a Obama con una placa de la nueva especie marina que lleva su nombre fue efectuado por la famosa Sylvia Earle, que vive en Hawai. Earle es una gran bióloga marina mundialmente conocida por sus esfuerzos de proteger tanto estas aguas como las del resto del planeta. Su Fundación ‘Alianza Sylvia Earle’ tiene como meta crear una red global de estas zonas y para el 2020 poder brindar protección al veinte por ciento de los océanos.

El dirigente estadounidense, en una entrevista a la revista National Geographic, declaró que considera un honor esta acción de ponerle su nombre a este ser vivo: “Es un pececito simpático”.

Sin embargo, Obama no es el único presidente en cuyo honor ha sido nombrada una especie marina. Ya existen peces que llevan los nombres de antiguos presidentes de Estados Unidos como Jimmy Carter, Theodore Roosevelt y Bill Clinton.